La importancia de las PyMEs en el mundo post-COVID

¿Sabía que las PyMEs generan dos tercios de los empleos a nivel mundial? Son la columna vertebral de la economía global: aquí la importancia que tendrán en el mundo post-COVID.

A pesar de que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) se vieron afectadas debido a la pandemia por COVID-19, muchas de éstas supieron aprovechar la agilidad y flexibilidad que les caracteriza para poder sortear los desafíos que trajo consigo el Coronavirus. Sin embargo, si este tipo de organizaciones son quienes generan al menos dos tercios del empleo mundial, los esfuerzos de recuperación y apoyo continuo no deben parar.

El vapor que mueve la maquinaria del desarrollo

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las PyMEs son unidades que en muchos países representan más del 90% de las empresas, y en la mayoría de las naciones que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las PyMEs representan más del 50% del Producto Interno Bruto.

A nivel mundial, son las que generan aproximadamente dos tercios de los empleos, pero en los países de bajos ingresos, producen entre el 80% y 90%. Para 2030, según la Naciones Unidas, se necesitarán 600 millones de empleos para satisfacer la fuerza laboral mundial, por lo que el desarrollo de las PyMEs es un tema primordial, ya que serán quienes otorguen, en su mayoría, estos espacios de trabajo.

Según estimaciones del Centro regional de Promoción de la MIPYME (CENPROMYPE) el parque empresarial de la región SICA (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua Panamá y la República Dominicana), es de más de un millón de empresas.  De esas el 99% son MIPYMES.  El 80% son micro empresas y el 19% son pequeñas y medianas.  El creciente número de ventas a través de canales digitales hizo que un gran número de pequeñas y medianas empresas se vieran obligadas a apostarle a la adopción de nuevas tecnologías. 

Para el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) las PYMEs constituyen el 85 por ciento de la base productiva del Istmo, aportan el 33 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y generan más del 40 por ciento de los empleos.

Contribuciones que las hacen únicas

  • Forman parte de la cadena de valor de grandes exportadores locales.
  • Su acceso a mercados, tecnologías y capital humano las hace poseedoras de una gran capacidad heterogénea.
  • Exportan productos y servicios para nichos de mercado más especializados.
  • Importan y distribuyen productos de PyMEs extranjeras.
  • Su rol es fundamental para la promoción de la actividad emprendedora, el fomento de la innovación y la capacidad de diversificación.

PyMEs más orgánicas y resilientes

El avance en la vacunación es un factor importante que determina el comportamiento del mercado en el mundo post-COVID, ya que lograr la inmunidad permitirá a las PyMEs funcionar como habitualmente lo hacían. No obstante, a sus procesos podemos agregarle el aprendizaje adquirido durante la pandemia: la resiliencia.

Las pequeñas y medianas empresas están evolucionando a culturas más flexibles, sus equipos están siendo más independientes tanto en su forma de trabajar como de llevar a cabo los procesos, se está viendo más colaboración y eficiencia en su comunicación. La tecnología ha sido su eje rector, puesto que muchas han migrado a la Nube o han incorporado un planificador de recursos empresariales acordes a sus necesidades, con el propósito de incorporar a su sistema de trabajo la conectividad remota y automatización de manera segura y rápida.

Las economías en escala de las grandes empresas también se benefician a través del trabajo de las PyMEs, y ahora más que nunca debe brindárseles el mayor apoyo posible desde los diferentes actores económicos, porque sólo así será posible incrementar la eficacia, productividad y competitividad de estas unidades en América Latina.

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